Te llaman "viej@" por no saber de IA?Enséñales tu historia, tus libros, tus mensajes, tu vida y súmalos a tu revolución tecnológica bajo tus condiciones

Por MSc Víctor Piriz Correa MD, MPH. Seniors International Consulting (SICs)

1. Introducción

Este artículo explora la relación histórica, social y neurobiológica del ser humano con la Inteligencia Artificial (IA) bajo la óptica de la desmaterialización del trabajo. Al igual que la Revolución Industrial transformó la fuerza física, la IA replica y potencia el raciocinio humano, redefiniendo la productividad (1).

 Desde la propuesta teórica de Alan Turing en 1950 hasta los actuales modelos generativos autónomos, la IA ha pasado de ser una curiosidad de laboratorio a una herramienta omnipresente que redefine la productividad y la interacción humana. Sin embargo, en SICs observamos con preocupación la presión social hacia quienes no se "suben a la ola". La IA no es solo software; es una extensión de nuestra capacidad intelectual que exige un "consumo responsable". El estudio de la IA nos invita a una libertad profesional basada en el dominio de la herramienta para evitar la obsolescencia en un mundo ya normalizado.

2. Hitos y la "Miopía" de la Automatización

La democratización tecnológica iniciada en 2022 con ChatGPT marcó un punto de inflexión. No obstante, la implementación ciega puede generar una "miopía" cognitiva: estrechar el foco de atención e ignorar matices éticos. Conceptos como la gobernanza, ética, claridad y supervisión humana son pilares que defendemos en SICs para garantizar un comportamiento ético y preciso (2). El ecosistema de IA se estructura en una pirámide de implementación: desde los modelos base (GPT-5, BERT) y asistentes personales, hasta aplicaciones especializadas y desarrollos personales que permiten el análisis avanzado de archivos (PDF, Excel) y la automatización de comunicaciones.

 La pandemia de COVID-19 evidenció la necesidad urgente de evidencia científica y adaptación tecnológica, acelerando la adopción de estas herramientas.

3. La era de la desmaterialización del trabajo presencial: Workoffice e IA

Como médico, sostengo que el workoffice y la IA son las dos caras de una misma moneda. Mientras el teletrabajo surge como respuesta resiliente ante crisis sanitarias y energéticas, la IA optimiza el esfuerzo cognitivo (3). Sin embargo, esta desmaterialización tiene un costo biológico: el aislamiento social, que revela un "experimento involuntario" que borró las fronteras entre lo privado y lo profesional.

Impacto psíquico: El aislamiento reduce la oxitocina, esencial para la cohesión de equipos, aumentando cuadros de ansiedad y la "soledad acompañada". Impacto físico: La eliminación del trayecto al trabajo ha generado una "atrofia de la movilidad", elevando riesgos cardiovasculares y trastornos musculoesqueléticos por falta de ergonomía en el hogar (4).

4. Brecha etaria y madurez laboral

Los datos de Fundación Pfizer (2026) son reveladores: el "no-uso" de la IA desciende del 56,5% en jóvenes de 15-19 años al 36,2% en el grupo de 25-29 años (5). Esto confirma que la necesidad funcional supera a la curiosidad recreativa. En el segmento sénior (+45 años), la resistencia suele nacer de la falta de formación adaptada, no de la incapacidad. En SICs promovemos que la madurez laboral reduce la resistencia cuando la IA se percibe como un aliado para el ahorro de tiempo y la supervivencia en un mercado inflacionario. Un informe de InfoJobs (2026) indica que el 63% de los profesionales ya utiliza herramientas de IA, con mayor adopción en menores de 35 años, reflejando una brecha generacional (6).

5. Madurez laboral y reducción de la resistencia a la tecnología

La madurez laboral reduce la resistencia a la IA por varias razones:

  • · Mayor exposición y necesidad funcional para mejorar productividad y competitividad.

  • · Formación y capacitación continua, con casi la mitad de jóvenes entre 26 y 35 años formados en IA.

  • · Cambio hacia el aprendizaje permanente como competencia clave.

  • · Reconocimiento del valor de la IA para mejorar el trabajo y generar nuevas oportunidades.

Sin embargo, los mayores de 45 años muestran mayor resistencia, principalmente por falta de familiaridad y menor participación en formación digital (7).

6. Estrategias para capacitar a empleados mayores de 45 años y cerrar la brecha generacional

Para cerrar esta brecha, las empresas deben:

  • 1.     Implementar formación personalizada y adaptativa con IA.

  • 2.     Utilizar simulaciones inmersivas y aprendizaje experiencial.

  • 3.     Fomentar la empatía y colaboración intergeneracional.

  • 4.     Capacitar a líderes para un liderazgo inclusivo y apoyo continuo.

  • 5.     Promover una cultura empresarial inclusiva que combata estereotipos.

7. Impacto en la salud mental y física del uso de IA y workoffice

El aislamiento social y la transición masiva al teletrabajo han transformado la psique humana y la estructura laboral, con efectos mixtos en salud mental y física (4):

  • Positivo: mayor autonomía y reducción del estrés del tráfico.

  • Negativo: tecnoestrés, burnout digital, aislamiento social prolongado.

  • Riesgos físicos: obesidad y trastornos musculoesqueléticos por estaciones no ergonómicas.

  • Oportunidades: ahorro de tiempo para actividad física controlada.

8.Estrategias de SICs para la fuerza laboral sénior

Para cerrar la brecha generacional sin sacrificar la salud, proponemos:

  • Mentoría inversa: sinergia entre la agilidad digital juvenil y la visión estratégica senior.

  • Capacitación en explicabilidad: utilizar la IA para validar el conocimiento acumulado del experto.

  • Ergonomía y salud digital: programas para mitigar el sedentarismo y el "tecnoestrés" derivado de la incapacidad de desconexión.

9.Conclusión

No existe un nivel de consumo tecnológico que sea seguro por defecto. La IA puede camuflar problemas de gestión y alterar la química cerebral si no se establecen límites claros. SICs invita a romper con la presión de la industria y a normalizar la soberanía tecnológica.

La IA no debe verse solo como un software, sino como una extensión de la capacidad intelectual humana que plantea un cambio de paradigma social y laboral. Requiere un consumo responsable basado en aprendizaje continuo y ética. La madurez laboral impulsa la adopción, pero la brecha generacional persiste y debe cerrarse con estrategias adaptadas.

La decisión sobre el uso de la IA debe ser una elección consciente de salud y libertad, no una imposición de la industria tecnológica. El desafío de nuestra era es lograr que la desmaterialización del trabajo nos ahorre combustible y esfuerzo, pero que ninguno nos cueste la salud. La IA debe ser la llave para liberar el potencial humano y permitirnos enfocar en lo que nos hace únicos: el razonamiento estratégico y la empatía.

Referencias

Thoms R. Inteligencia Artificial: Aplicaciones para empresas y negocios. Buenos Aires: Centro de eLearning UTN BA; 2024.

  1. Piriz Correa V. La desmaterialización del trabajo: IA y Workoffice en la gestión de riesgos. Montevideo: SICs Consulting; 2026

  2. Microsoft AI Economy Institute. Global AI Adoption Report. Redmond: Microsoft; 2026.

  3. DW Documental. El impacto del aislamiento social y el nuevo orden laboral [Video]. YouTube; 2024.

  4. Fundación Pfizer, Fad Juventud. Inserción laboral juvenil: aspiraciones, preocupaciones y desafíos. Madrid: Fad Juventud; 2026. Disponible

  5. en: https://fad.es/noticias/casi-la-mitad-de-la-juventud-no-ha-usado-nunca-la-ia- pese-a-su-creciente-impacto-en-el-empleo/

  6. Revista Inteligencia Artificial. El 63% de los profesionales utilizan ya la inteligencia artificial en su trabajo. Rev IA. 2026;12(2):45-52. Disponible en: https://www.revistainteligenciaartificial.com/2026/02/el-63-de-los- profesionales-utilizan-ya-la-inteligencia-artificial-en-su-trabajo/

  7. Informe técnico sobre madurez laboral y resistencia a la IA. Seniors International Consulting (SICs); 2026.

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