Seguridad Global en la Era Pospandemia: Finanzas, Ética y Resiliencia en un Mundo de Policrisis
Por Victor Piriz Correa
Organization Transformation Manager – Seniors International Consulting (SIC™)
La seguridad no es un concepto estático ni un simple instrumento de poder; es el bien común que garantiza la evolución de las sociedades en libertad y bienestar, asegurando que los sistemas humanos, económicos y sanitarios puedan sostenerse incluso frente a múltiples amenazas simultáneas. Sin embargo, hoy esa garantía enfrenta una contradicción financiera insostenible. Mientras las amenazas se vuelven más complejas, transversales y deslocalizadas —desde conflictos híbridos hasta riesgos sanitarios y ciber-biológicos—, la arquitectura de inversión internacional sigue anclada en modelos reactivos y cinéticos, dejando desprotegidos los pilares de la estabilidad humana y sanitaria.
Tras la pandemia de COVID-19, el mundo entró en un período de virtualidad expandida, entendida no solo como comunicación digital, sino como un marco de posibilidades que redefine la interacción entre sistemas sanitarios, económicos y sociales, tal como plantea Bruno Latour (Latour, 2020). Este nuevo paradigma exige una revisión profunda de las estrategias de seguridad global y regional. Pensadores contemporáneos como Slavoj Žižek y Byung-Chul Han subrayan que esta realidad emergente demanda situar en el centro de la toma de decisiones estratégicas los valores de prudencia, ciudadanía y ética, fundamentales para construir respuestas sostenibles ante los desafíos actuales (Žižek, 2021; Han, 2020).
Las cifras confirman la magnitud del desajuste: el gasto militar global se mantiene en 2,7 billones de dólares en 2024, mientras que la ayuda oficial al desarrollo ha disminuido un 9%, reflejando una desfinanciación crítica de la seguridad y la salud, que expone a la humanidad a vulnerabilidades sistémicas. En este contexto, la seguridad efectiva requiere una visión de resiliencia sistémica que priorice la inversión en prevención, cooperación internacional y gobernanza ética, superando las capacidades militares tradicionales.
Planificación Estratégica en Salud y Gestión de Riesgo
La planificación estratégica en salud es clave para garantizar la prestación de atención médica efectiva y de alta calidad, definiendo metas, asignando recursos de manera eficiente y adaptándose a cambios complejos. En la era moderna, la tecnología —desde sistemas de información de salud hasta análisis de datos y telemedicina— permite tomar decisiones basadas en evidencia y anticipar riesgos emergentes.
Aquí es donde la bioseguridad y la ciberseguridad se vuelven esenciales: la seguridad sanitaria no es un bien periférico sino un pilar estratégico de la estabilidad social y regional, que requiere inteligencia estructurada, supervisión ética y coordinación interinstitucional. Las amenazas no se limitan a lo biológico; la violencia digital, la desinformación y la salud mental de las nuevas generaciones constituyen nuevas zonas de conflicto que afectan la resiliencia social.
El Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres (2015-2030) establece prioridades que hoy son aplicables al MERCOSUR y a la gestión sanitaria: comprender el riesgo, fortalecer la gobernanza, invertir en reducción del riesgo y mejorar la preparación para la respuesta y recuperación. La integración regional en el Cono Sur, en este marco, puede consolidarse como una comunidad pluralista de seguridad, capaz de incorporar bioseguridad, regulación digital y protección ciudadana (Cerrillo Garnica & Castro Rascón, 2021; Referencia: Seguridad regional en el Mercosur).
La Vanguardia de la Seguridad Global: Lecciones de Múnich 2026 para el MERCOSUR
Mientras en nuestra región consolidamos procesos de cooperación y resiliencia, en Europa se inaugura la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC) 2026, donde la salud, la bioseguridad y la ciberseguridad se sitúan en el núcleo de la estabilidad internacional, ofreciendo lecciones que el MERCOSUR no puede ignorar.
La Línea de Frente Invisible (Bioseguridad): La mesa redonda "The Invisible Frontline: Closing Gaps in Global Biosecurity" evidencia que la seguridad sanitaria no es estrictamente hospitalaria sino un vector de vulnerabilidad global. Para el MERCOSUR, esto implica priorizar la bioseguridad como eje de inteligencia estratégica y planificación de riesgo.
Asistencia Humanitaria y Resiliencia en Conflictos: La participación de la Cruz Roja Internacional subraya que las crisis sanitarias en zonas de conflicto representan fallos de seguridad sistémica. La salud es el primer activo que se pierde y el último en recuperarse.
La Salud como Arma (Nutrición y Resiliencia): La instrumentalización de recursos básicos, revelada en el townhall "War of Nutrition: Resilience Against Food Weaponization", convierte la seguridad alimentaria y la salud pública en objetivos tácticos de conflictos híbridos.
Ciberseguridad Transversal: Sin sistemas digitales íntegros, la bioseguridad, la asistencia humanitaria y la protección de recursos estratégicos colapsan. La ciberseguridad es el blindaje que garantiza la operatividad de todos los pilares de la seguridad global.
Desafíos Regionales y Postura de SIC™
La seguridad es un bien común que protege la vida, la libertad y el bienestar, y requiere un enfoque integral que combine finanzas, ética, bioseguridad, ciberseguridad y planificación estratégica. En la región, enfrentamos desafíos como:
Violencia digital y desinformación: erosionan la confianza en los sistemas de salud y en la democracia.
Salud mental de las nuevas generaciones: la virtualidad y la incertidumbre afectan directamente el bienestar social.
Gestión de riesgo operativa: SIC™ transforma la complejidad en acción estratégica, alineando al MERCOSUR con los estándares más exigentes de resiliencia y prevención.
Para ello, SIC™ implementa un modelo de transformación estratégica estructurada basado en inteligencia híbrida:
Inteligencia humana senior: experiencia acumulada, criterio ético y visión sistémica.
Arquitectura cognitiva IA: estructura, velocidad, consistencia y trazabilidad.
Gobernanza humana final obligatoria: la tecnología es instrumento; la responsabilidad y legitimidad son humanas e institucionales; la supremacía humana es permanente.
Este enfoque convierte la complejidad en gestión operativa efectiva y sostenible, donde la seguridad deja de ser solo fuerza o disuasión, y se entiende como un sistema capaz de anticipar, cooperar, integrar tecnología y ejercer liderazgo ético. Las lecciones de Múnich 2026 son claras: la resiliencia global y regional depende de nuestra capacidad de transformar el riesgo en acción estratégica y ética, protegiendo la vida, la libertad y el bienestar de las sociedades.
Bibliografía
Cerrillo Garnica, O., & Castro Rascón, A. (2021). Escenarios posibles en un mundo pospandemia. Revista Pensamiento y Acción Interdisciplinaria, 7(2), 99-113. https://doi.org/10.29035/pai.7.2.99
Latour, B. (2020). Where to Land?. Polity Press.
Žižek, S. (2021). Pandemic!: COVID-19 Shakes the World. OR Books.
Han, B.-C. (2020). La sociedad del cansancio. Herder Editorial.
Willinn. Ciberseguridad y escaneo de vulnerabilidades. https://willinn.io/landing-ciberseguridad-escaneo-vulnerabilidades
IBM. La ciberseguridad y gestión de ciberriesgos. https://www.ibm.com/es-es/think/topics/cybersecurity#:~:text=La%20ciberseguridad%20es%20la%20pr%C3%A1ctica,para%20la%20gesti%C3%B3n%20de%20ciberriesgos
Referencia: La relación entre integración y seguridad en el MERCOSUR
Referencia: Seguridad regional en el Mercosur: tratados y mecanismos de cooperación
Referencia: Seguridad internacional y regional desde una perspectiva suramericana
Secretariat of Security - Mercosur Global

