Gobernar la velocidad: cuando innovar rápido ya no es suficiente
Impulsar el crecimiento, generar el cambio.
Revolucionar la energía —y la salud— a través del ciclo de vida de la inteligencia.
Autor: Víctor Piriz Correa – Seniors International Consulting (SICs)
Contexto
La experiencia de la inteligencia industrial en sectores como la energía demuestra que los datos no son un subproducto, sino el motor que impulsa crecimiento, resiliencia y sostenibilidad. La transformación real no proviene únicamente de adoptar IA, sino de integrarla a lo largo de todo el ciclo de vida de la inteligencia: diseño, operación, escalado y gobernanza. Este aprendizaje es directamente transferible a la salud pública, hoy inmersa en la misma lógica de complejidad sistémica y presión por resultados.
La Cuarta Revolución Industrial está transformando profundamente la manera en que las sociedades detectan riesgos, asignan recursos y cuidan a sus poblaciones. La inteligencia artificial (IA) se ha invertido en una infraestructura crítica para la Salud: la vigilancia epidemiológica, apoyo a decisiones clínicas, planificación de sistemas y gestión de crisis.
Sin embargo, el verdadero desafío no reside en la velocidad de la innovación, sino en la capacidad de gobernarla para generar un impacto positivo y sostenible en las personas y el planeta. La velocidad actúa hoy como un vector de contrafuerza: acelera la adopción, pero distorsiona el paisaje. En salud, cuando todo ocurre demasiado rápido, la precisión se convierte en el factor que permite ver con claridad.
Este dilema es especialmente relevante para dos públicos estratégicos:
Personas no nativas digitales (≥55 años), que representan cerca del 25 % de la fuerza laboral activa (Índice SICs).
Instituciones multilaterales y financieras, responsables de financiar, escalar y auditar la adopción de IA en sistemas de salud complejos.
La precisión en la IA
La precisión de la inteligencia artificial mide la frecuencia con la que un sistema proporciona resultados correctos, fiables y consistentes en comparación con los resultados esperados. Se define generalmente como:
Precisión = Predicciones correctas / Predicciones totales
Esta métrica es clave para impulsar el crecimiento y generar cambios efectivos en salud pública. Sin embargo, no puede analizarse de forma aislada. En contextos sanitarios reales, la precisión debe equilibrarse con:
Precisión positiva (precisión): qué proporción de las predicciones positivas es realmente correcta.
Exhaustividad o recall: qué proporción de los casos reales logra detectar el sistema.
Robustez contextual: capacidad de no omitir información crítica en escenarios complejos.
En conjuntos de datos desequilibrados —frecuentes en salud— un sistema puede exhibir una alta accuracy y, aun así, fallar sistemáticamente en eventos raros pero críticos, como brotes tempranos, comorbilidades complejas o interacciones farmacológicas. Aquí, la precisión deja de ser una métrica técnica y se convierte en una cuestión de seguridad, ética y confianza pública.
El nuevo punto ciego: velocidad, contexto y falsas certezas
Los modelos de IA actuales enfrentan una limitación estructural poco visible: la brecha entre la ventana de contexto máxima anunciada y la ventana de contexto efectiva. En tareas complejas de razonamiento, esta brecha puede alcanzar hasta el 40–50 %.
En la práctica, esto significa que sistemas capaces de “procesar” documentos extensos pueden omitir información crítica situada en la parte intermedia del contexto, siguiendo un patrón de U invertida: recuerdan bien el inicio y el final, pero pierden lo que ocurre en el medio.
Para la salud pública, este fallo invisible tiene implicaciones graves:
Sistemas de vigilancia que no detectan señales tempranas de brotes.
Herramientas clínicas que ignoran antecedentes relevantes en historiales extensos.
Revisiones bibliográficas plausibles, pero incompletas.
El riesgo es mayor porque el sistema no expresa incertidumbre: produce respuestas fluidas y convincentes que transmiten una falsa sensación de control.
Arquitecturas emergentes para mejorar la precisión contextual
Para mitigar estas limitaciones, la investigación ha desarrollado arquitecturas avanzadas:
RAG (Retrieval-Augmented Generation): fragmenta documentos y recupera los fragmentos más relevantes.
GraphRAG: construye grafos de conocimiento para identificar relaciones complejas entre conceptos.
HippoRAG: emula la memoria humana, permitiendo recuperación asociativa de múltiples saltos.
Estas arquitecturas mejoran la capacidad de razonamiento y la precisión, pero introducen nuevos desafíos: mayor complejidad técnica, mayor consumo de recursos y una brecha creciente entre organizaciones con alta y baja capacidad tecnológica.
Optimización de memoria y hardware: precisión con recursos limitados
El procesamiento de secuencias largas en IA está limitado por la memoria y el cálculo necesarios, que crecen cuadráticamente con la longitud del contexto. Este cuello de botella condiciona lo que es viable en sistemas de salud reales.
Innovaciones como FlashAttention-3, PagedAttention y Ring Attention permiten reducir el consumo de memoria y hacer viable la inferencia incluso en hardware más modesto. A esto se suma la hipótesis de la Persistencia de la Importancia, que demuestra que no todos los tokens son igualmente relevantes y que es posible una poda agresiva de memoria sin perder calidad crítica.
Para países de ingresos medios y bajos, estas optimizaciones no son un lujo técnico: son condiciones de posibilidad para una IA equitativa.
Implicaciones para la salud pública y la equidad
De estos límites técnicos se derivan implicaciones estratégicas claras:
Validación rigurosa: los sistemas deben probarse con tareas realistas y datos representativos, evaluando explícitamente la recuperación de información crítica.
Diseño consciente: protocolos y documentos deben estructurarse para mitigar sesgos posicionales.
Gobernanza robusta: la supervisión humana sigue siendo esencial para detectar fallos invisibles.
Equidad en recursos: modelos de lenguaje pequeños (SLM), aprendizaje federado y capacidades offline son claves para no ampliar brechas sanitarias.
Contexto regional: MERCOSUR, China y el intercambio funcional de capacidades
La salud digital se ha convertido en un sector estratégico en la reconfiguración del orden económico global. En este escenario, la relación entre MERCOSUR y la RCEP (Asia-Pacífico) representa una oportunidad operacional, no ideológica.
China aporta: escala operativa, velocidad de implementación, innovación en MedTech, IA hospitalaria y automatización sanitaria.
MERCOSUR —y Uruguay en particular— aporta: gobernanza institucional, marcos éticos y regulatorios, control sistémico, transparencia y legitimidad pública.
Uruguay destaca por su modelo de gobierno digital, reconocido por su interoperabilidad y protección de datos, un activo crítico cuando la confianza se convierte en insumo estratégico.
Evidencia demográfica clave:
Estos datos reflejan un envejecimiento significativo de la población activa. La democratización de la IA solo será real si la precisión, la explicabilidad y la gobernanza acompañan a la adopción tecnológica.
13 de febrero: un cambio silencioso que importa
El 13 de febrero, ChatGPT —la herramienta de IA más utilizada por el público general— entra en una nueva fase con la transición definitiva hacia GPT-5.2. El modelo reduce alucinaciones y amplía memoria, pero también cambia el comportamiento de los sistemas.
Para usuarios no nativos digitales, instituciones públicas y equipos de salud, este cambio marca un punto de inflexión: la democratización de la IA entra en una nueva etapa, donde la velocidad aumenta, pero la necesidad de auditoría, ajuste de prompts y validación institucional se vuelve ineludible.
SICs: posicionamiento governance-first AI
En este contexto de vértigo tecnológico, Seniors International Consulting (SICs) se posiciona como un actor governance-first AI:
Precisión técnica + precisión institucional
Ética aplicada y marcos de control sistémico
Auditorías de adopción de IA
Integración de determinantes digitales de la salud
Enfoques adaptados a poblaciones no nativas digitales
No se trata de frenar la innovación, sino de equilibrar velocidad y precisión para que la IA en salud genere valor real y sostenible.
Conclusión
La precisión en la inteligencia artificial aplicada a la salud pública ya no es un atributo técnico opcional. Es un requisito estructural para enfrentar el envejecimiento poblacional, las ENT, la salud mental y la complejidad sistémica.
La gobernanza, la validación rigurosa y la equidad en el acceso a tecnologías avanzadas son los pilares que determinan si la IA amplifica el bienestar o profundiza las brechas existentes.
En salud pública, la velocidad sin precisión es ruido. La precisión, en cambio, es la condición que permite ver el paisaje completo y decidir con responsabilidad.
Bibliografía seleccionada
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World Health Organization. Digital Health Guidelines & Pandemic and Epidemic Intelligence. OMS, 2024.
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World Economic Forum. Intelligent Transport for a Greener Future. 2025.
Seniors International Consulting (SICs). Indicadores demográficos clave y el Índice SICs en el MERCOSUR. 2025.
AVEVA Group. Power Growth, Spark Change: Revolucionar la energía a través del ciclo de vida de la inteligencia industrial. AVEVA, 2025.

