IA, Una Salud y la Próxima Frontera de la Salud Global: Desafíos en Clima, Trabajo y Bienestar Digital.

Cómo evitar la tecnolatría, avanzando en soluciones climáticas con visión One Health basadas en la ciencia


Autor: MSc Víctor Piriz Correa, CEO de Seniors International Consulting (SICs).

Introducción

La revolución digital está reconfigurando los cimientos de la civilización humana. No es solo un avance tecnológico; es una fuerza estructurante que redefine cómo abordamos la salud, el transporte, el trabajo y el clima a nivel global. En este contexto, la Cumbre de Impacto de IA de la India 2026, celebrada en Bharat Mandapam, Nueva Delhi, bajo el lema: “Welfare for all / Happiness for all” (1) se ha convertido en un punto de inflexión simbólico y político. Allí se debate cómo evitar que la IA quede exclusivamente en manos de los caprichos de los multimillonarios que hoy mueven la aguja del mercado mundial, y cómo orientarla hacia un bien común tangible.

 

En SICs (Seniors International Consulting) sostenemos que la Inteligencia Artificial (IA) ofrece una oportunidad sin precedentes para que el Sur Global supere las vías tradicionales de desarrollo, siempre que se integre bajo un enfoque de Una Salud (One Health) que reconozca la interdependencia entre la salud humana, animal y ambiental (2). Sin embargo, este auge está reconfigurando el gasto en infraestructura —incluyendo centros de datos y nuevas plataformas digitales— superando incluso la inversión en oficinas tradicionales, y planteando dilemas éticos y bioéticos que no pueden esperar.

 

El desafío central es evitar la tecnolatría: la ritualización y veneración acrítica de la IA como solución mágica a todos los problemas, sin considerar sus costos ambientales, sociales y en salud mental. Este artículo propone una lectura integrada de Ambiente, Salud y Trabajo como próxima frontera de la salud global, y sugiere cómo avanzar en soluciones climáticas y de bienestar digital basadas en la ciencia.

1. Ambiente: la cara oculta de la infraestructura digital y la inseguridad hídrica

El procesamiento de IA demanda recursos naturales masivos. Los centros de datos se han convertido en infraestructuras críticas de gran escala, con alta seguridad, conectividad continua y sistemas avanzados de refrigeración. Sin embargo, su impacto ambiental es profundo: Consumen aproximadamente 25 millones de litros de agua potable al año por centro para refrigeración. Representan entre 2–3 % de la demanda eléctrica mundial, muchas veces alimentada por combustibles fósiles (3). Esta presión es especialmente crítica en regiones que ya presentan estrés hídrico. Según el índice de inseguridad hídrica desarrollado por BSI y Waterwise, países como Estados Unidos (53/85) e India (52/85) muestran niveles preocupantes, mientras que Francia se sitúa en 37/85 (4,5). Este índice refleja que una parte significativa de la infraestructura digital global se asienta sobre territorios con recursos hídricos tensionados.

 

El liderazgo técnico de figuras como David Fardel, Managing Director South Europe en BSI, ha sido clave para poner en agenda la relación entre estándares de calidad, infraestructura crítica y riesgos hídricos. Su trayectoria en sectores como energía y gestión de calidad ayuda a conectar la discusión técnica con decisiones empresariales y regulatorias (5,6). En Uruguay, aunque la cobertura de agua potable alcanza alrededor del 96–98 % de la población, la sequía histórica de 2022–2023 reveló la fragilidad estructural de algunos sistemas de abastecimiento y la necesidad de reforzar la gobernanza del agua (7). Esto demuestra que incluso países con alta cobertura pueden ser vulnerables a episodios de inseguridad hídrica. Desde una perspectiva de Una Salud, la IA debería ser parte de la solución: Modelizando de forma prospectiva la disponibilidad y calidad del agua. Integrando datos climáticos, ecosistémicos y de infraestructura. Apoyando la toma de decisiones para evitar que la expansión de centros de datos y plataformas digitales agrave esa inseguridad.

 

La pregunta clave es: ¿estamos usando la IA para anticipar los riesgos hídricos o para profundizarlos?

2. Salud: IA, bioética como defensa

La IA se encuentra en un punto de inflexión en la salud pública. Su capacidad para: Analizar grandes volúmenes de datos (big data) y anticipar brotes zoonóticos a partir de factores ambientales interrelacionados. Optimizar la cadena de frío y la logística de programas de inmunización, incluyendo la identificación de poblaciones con cero dosis. Integrar información socioeconómica, logística y epidemiológica para priorizar recursos, la convierte en una herramienta estratégica para reforzar la resiliencia de los sistemas sanitarios (2).

 

Sin embargo, surge un dilema profundamente humano: la lógica del dato no puede sustituir al pensamiento crítico. Como especialistas en salud mental, sabemos que: Un algoritmo no conoce el sufrimiento ni la esperanza; solo ejecuta. La IA debe potenciar la relación médico-paciente, no convertir el cuidado en mera gestión de datos o predicciones probabilísticas.  El riesgo de la tecnolatría consiste en asumir que un modelo predictivo “sabe” más de una vida que la propia persona y su entorno clínico.

 

En la Región de las Américas, la mortalidad prematura por Enfermedades No Transmisibles (ENT) solo disminuyó un 0,71 % anual entre 2010 y 2021, muy por debajo del 1,92 % anual necesario para cumplir las metas fijadas para 2025 (8). Al mismo tiempo: El consumo de tabaco ha disminuido de forma significativa. La inactividad física y la exposición a riesgos metabólicos como la hiperglucemia, el sobrepeso y la obesidad siguen aumentan­do (8). En este escenario, la IA puede: Ayudar a identificar poblaciones vulnerables y brechas de atención. Personalizar intervenciones preventivas y de seguimiento. Mejorar la eficiencia en la asignación de recursos. Pero si se implementa sin un marco bioético robusto, puede: Medicalizar el malestar social. Reforzar sesgos estructurales. Reducir la autonomía del paciente a un número en una escala de riesgo. .

3. Trabajo: la transformación de la SST según la OIT

La digitalización y la IA están redefiniendo la Seguridad y Salud en el Trabajo (SST). De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el impacto se despliega en varios frentes (9): Beneficios Automatización y robótica avanzada: Robots, exoesqueletos y drones reemplazan a personas en entornos de alto riesgo (químicos, radiaciones, temperaturas extremas, espacios confinados, maquinaria pesada). Esto reduce la exposición a agentes peligrosos y trastornos musculoesqueléticos. Herramientas inteligentes y monitorización digital: Sensores ambientales, sistemas impulsados por IA, dispositivos portátiles (wearables) y drones permiten: Detectar comportamientos inseguros. Monitorizar condiciones ambientales (ruido, calidad del aire, temperatura). Realizar inspecciones remotas en áreas peligrosas. Gestión algorítmica del trabajo: Puede optimizar cargas de trabajo, ajustar horarios, adaptar tareas a habilidades y diseñar planes de formación personalizados. Riesgos psicosociales y organizativos La OIT advierte, sin embargo, que el mismo conjunto de tecnologías puede generar riesgos psicosociales significativos(9):

 Supervisión constante y evaluación continua del rendimiento mediante algoritmos. Intensificación del trabajo para cumplir métricas de productividad dictadas por sistemas automatizados.

Pérdida de autonomía, con decisiones cada vez más condicionadas por modelos opacos. Teletrabajo y modelos híbridos que, si bien ofrecen flexibilidad, diluyen los límites entre vida laboral y personal, incrementando el riesgo de burnout, aislamiento social y ciberacoso.

Sedentarismo y uso prolongado de pantallas, con repercusiones tanto físicas como en salud mental.

Estas transformaciones se insertan en un contexto global de precarización en algunos sectores, expansión de las plataformas digitales (hasta un 12 % de la fuerza laboral mundial) y creciente presión por la disponibilidad permanente. El uso de chatbots de IA y apps de bienestar en salud mental: oportunidad y riesgo En SICs, analizamos con rigor el uso de chatbots de IA generativos y aplicaciones de bienestar orientadas a la salud mental:

Posibles beneficios: Ofrecen un triage inmediato y disponible 24/7, especialmente útil en contextos de alta demanda y baja cobertura de servicios especializados. Pueden reducir el estigma asociado a pedir ayuda, especialmente entre jóvenes y trabajadores que temen repercusiones laborales. Permiten un acompañamiento continuo que, si se integra adecuadamente en los sistemas de salud mental, puede complementar la atención clínica.

Riesgos críticos: La opacidad algorítmica puede comprometer la autonomía del paciente y el consentimiento informado: ¿Cómo puede un usuario aceptar una intervención si ni siquiera el profesional puede explicar el razonamiento del modelo? El riesgo de que la organización utilice datos de bienestar para: Supervisar indirectamente estados emocionales. Tomar decisiones sobre desempeño o continuidad laboral. La tentación de sustituir la relación terapéutica por interacciones automatizadas, reduciendo la complejidad del sufrimiento humano a patrones de conversación.

Desde nuestra perspectiva, la salud mental digital debe convertirse en una herramienta de resistencia cultural hasta que tengamos claro como funciona: Defienda la dignidad humana frente al imperativo de la aceleración tecnológica. Refuerce, y no desplace, la relación clínica y los cuidados comunitarios. Se implemente bajo marcos de gobernanza y bioética explícitos. De la tecnolatría a la gobernanza integrada La IA del futuro se decide hoy, en cumbres globales, mesas técnicas y decisiones de inversión.

 

Para los Bancos de Desarrollo (WBG, IDB), fondos verdes, gobiernos, farmacéuticas, universidades y plataformas digitales, el reto no es únicamente financiar proyectos de IA, sino garantizar que: No contribuyan a agravar la inseguridad hídrica ni la crisis climática. No profundicen las brechas de salud mental y trabajo decente en el Sur Global. No consoliden una tecnolatría donde se venera la IA mientras se desatienden sus efectos estructurales. En SICs, traducimos la evidencia científica y las recomendaciones de organismos como la OIT, la OPS y centros de referencia en infraestructura y agua en: Políticas públicas adaptativas. Estrategias de implementación de IA y salud digital en clave Una Salud. Modelos de gobernanza que garantizan que la tecnología sirva a las personas, a los territorios y al planeta. La pregunta para sus organizaciones no es si adoptarán la IA, sino cómo y bajo qué horizonte ético y científico lo harán, para asegurar la sostenibilidad de sus inversiones y el bienestar de las comunidades a las que se deben.

Bibliografía

  1.  Impact India AI Summit. About the Impact AI Summit 2026 [Internet]. Nueva Delhi: Government of India; 2026 [citado 19 feb 2026]. Disponible en: https://impact-indiaai-gov-in.translate.goog/about-summit?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc&_x_tr_hist=true

  2. Seniors International Consulting. La Próxima Frontera de la Salud Global, Uruguay: SICs; 2025.

  3. Environmental and Energy Study Institute (EESI). Data Centers: Energy Consumption and Environmental Impacts [Internet]. Washington D.C.: EESI; 2024 [citado 19 feb 2026]. Disponible en: https://www.eesi.org/

  4. BSI, Waterwise. Thirst for Change: Water Insecurity Index [Internet]. Londres: BSI Group; 2025 [citado 19 feb 2026]. BSI Group. Our People – BSI Board: David Fardel, Managing Director South Europe [Internet]. 2025 [citado 19 feb 2026]. Disponible en: https://www.bsigroup.com/fr-FR/about-bsi/our-people/bsi-board/ RocketReach.

  5. David Fardel – Managing Director South Europe at BSI [Internet]. 2025 [citado 19 feb 2026]. Disponible en: https://rocketreach.co/

  6. Uruguay XXI. Informe de Infraestructura y Centros de Datos en Uruguay [Internet]. Montevideo: Uruguay XXI; 2025 [citado 19 feb 2026]. Disponible en: https://www.uruguayxxi.gub.uy

  7. Organización Panamericana de la Salud. Informe sobre mortalidad por ENT y suicidio en la Región de las Américas 2000–2021. Washington D.C.: OPS; 2023.

  8. Organización Internacional del Trabajo. El impacto de la digitalización y la IA en la seguridad y salud en el trabajo: Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo 2025. Ginebra: OIT; 2025.

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